Mi mujer está loca.
—¿Cómo diablos las dejaron ir a ese lugar?– grito impotente, golpeando el volante del auto.
—No le dijeron a nadie, Ben. Solo me di cuenta cuando busqué a mi hija en la casa y Glorita me dijo que había salido con Daniela solo hice lo que se me ocurrió y los llamé.
—Ya dejen de discutir, tenemos que llegar a la cárcel antes de que ese viejo la vea, sino todo lo que hizo Malcom se irá a la mierda.
—Creo que eso ya pasó – nos dice Rubén porque las vemos a las dos saliendo campantes de la cárcel.
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