—Por supuesto, es una excelente idea, suegro. Déjeme conversarlo con mis papás y coordinamos.
¿Cómo podía ser tan, pero tan, pero tan mentirosa esta niña?
Ya nos había salvado de pasar otro día con mi familia y ella les abría la puerta, la ventana y hacía una fiesta, todo para seguir metiendo más leña al fuego.
—Eso es fantástico. Sería maravilloso pasar con ustedes el año nuevo, por ejemplo.
—¿Eh?
Miro a mi adorada novia falsa y con mi cara de pocos amigos le trato de decir “te lo dije”, pero