Hanny toma mi mano para darme confianza, una que creo que ella tiene más que yo. Me mira y su sonrisa lo dice todo. Ella es mi remanso en este mar tempestuoso que es mi vida.
—Después, iremos con tú mamá, tengo una noticia que darle – me dice y se sonroja.
—¿Qué noticia?
—No comas ansias, ya verás que todo esto va a acabar y por fin podrás respirar tranquilo. Eso sí, será algo que te sorprenderá.
Toca el timbre, dejándome con las palabras en la boca y. la puerta del edificio se abre.
El lugar e