Abuelito... ¿Ustedes son novios?
El desayuno estuvo lleno de risas, murmullos y miradas traviesas que iban de un lado a otro de la mesa. Margaret ayudaba a servir el café y las frutas tratando de actuar con total normalidad, aunque cada vez que Fabiano la miraba tenía que contener las ganas de lanzarle el pan en la cara.
Victoria ya estaba resignada viendo a su novio sonreír como un demonio satisfecho mientras los mellizos hablaban sin parar sobre el regreso de sus padres.
Katrina acomodaba platos ayudando a Margaret mientras