Mauricio se quitó un guante, luego el otro.
Quitarse el equipo de protección no era nada de otro mundo y siempre lo hacía de manera mecánica, sin pensar demasiado.
Cuidar de que su piel no tocara las partes del equipo que estuvieron expuestas en el quirófano ya era un hábito en que no reparaba demasiado, había incorporado cómo hacerlo sin errores cuando apenas era un estudiante.
Pero esa vez, lo hizo a conciencia, tomándose el doble de tiempo.
Incluso ojeaba el interior del contenedor de resid