- Nina, no has desayunado – Daniela intervino - ¿Quieres té o café?
- Café – soltó sin pensarlo dos veces
- General Domoniccie ¿Quisiera un café? Nina no tolera el ayuno y desde que llegamos no hemos tomado nada… con tanto trabajo, a veces se nos olvida
- Un café estaría bien – dijo con seriedad
Nina estaba realmente pálida
Claro que no por el ayuno, sucedía que en su interior se cocinaba una mezcla de miedo y precaución hacia el General Domoniccie con una pizca de vergüenza: la escena de su s