67. ¿Te ves como mamá?
Tras esa conversación decidimos irnos a comer algo. Brian pidió una pizza de piña, champiñones, uva, café y salsa tártara. En la pizzería lo miraba como si se le hubiera salido un tornillo, a lo que solo encogí mis hombros ligeramente. Terminamos comiendo —Brian casi toda una pizza grande para él solo— mientras yo comía unos tres pedazos. No eran muchos, pero para mí, que usualmente comía un solo pedazo, era un mundo.
—Brian, ¿me pusiste en tu seguro de vida? —decía con sarcasmo—. Así, si te mue