Luego de aquella interrupción, Zane desapareció de la oficina, dejando la copia de la carta firmada que Blas le había dicho que no era necesario entregar.
Blas lamentaba esa interrupción durante sus últimas clases del día. Incapaz de concentrarse, inventó una excusa para retirarse antes. Mientras caminaba por los pasillos, no dejaba de pensar en Milena y sus últimas palabras.
Para él, estaba claro que Milena había enfatizado lo feliz que estaba de volver a verlo. Sentía que ese era el momento de