Una mezcla de confusión invadía el pecho de Milena: felicidad, tristeza, seguridad y engaño. El ambiente en la sala de controles había cambiado de una extrema pasión a un silencio total y abrumador. La hermosa mujer de cabello color miel y ojos verdes se encontraba sentada, a unos metros de Blas, con la mirada baja.
En su mente, repasaba los eventos recientes, cómo había intentado escapar de aquel lugar envuelta en un profundo temor. Pero luego, las palabras de Blas la llenaron de dudas y confu