Parte 2...
Le llamó por su apellido. No le importaba que sus empleados le llamaran por su nombre directo, pero quizás con Miranda era mejor. Se estaba volviendo muy floja.
- Sólo llámame cuando sea algo necesario - colgó.
Miranda fue audaz, en ese momento comprendió la pataleta de Cora contra ella. Y fue él quien le dio esa audacia al permitirle frecuentar su casa. Tenía otros dos asistentes y ninguno de ellos lo buscó allí.
Tampoco viajó nunca con ninguno de ellos. Miranda se había ofrecido un