Demostrarme que realmente ha cambiado...
CAPÍTULO 38
DANIELA
—Iker —suelto un sollozo. Parpadea y eso me llena de felicidad: mi Iker ha despertado. Lo veo perdido, mirando a todos lados. Nos encontramos con la mirada, me acerco y le susurro:
—Tranquilo, no te vayas a lastimar.
—Danielita —musita con debilidad y algo de dificultad.
—Tranquilo, todo está bien. Vas a estar bien —sonrío, emocionada de verlo despierto y escucharlo hablar.
Me limpia las lágrimas de mi rostro con suavidad.
—Iré a avisarle al doctor —me suelto de su agarre y s