Cap. 104: Primeros pasos para la reconciliación.
La tarde era cálida, con una brisa ligera que movía las hojas de los árboles y llenaba el aire con el susurro de la naturaleza. Los rayos del sol se filtraban entre las ramas, iluminando el parque con una luz dorada que parecía señalar que algo especial estaba a punto de suceder.
Samuel Benítez estaba de pie junto a un banco, su postura recta, pero sus manos traicionaban sus nervios al frotarse contra sus pantalones oscuros. Vestía una camisa azul clara, algo arrugada, como si hubiera pasado de