—Thomas—
De un momento a otro, la loca de mi asistente me mira extrañada y luego se digna a hablar, sacándome de mis pensamientos.
-Bien guardadito se lo tenía jefecito.
-López, si supieras...
-Es la de su libro ¿no?
-Veo que no puedo ocultarte nada ahora.
-Mire jefe, ya le pedí disculpas por entrometerme, pero cuando quiera cuente conmigo, seré como tumba con todo lo que leí porque se lo merece, ella es una linda persona y se ve que lo quiere mucho y ese mini Tommy es un dulcito, me cayero