-Thomas-
Bajé las escaleras y debo decir que mi fiel compañero me debió acompañar, mi espalda había comenzado a doler como la mierda, debería ir a ver a Alonso para que me revisara, aunque pienso que el pequeño diablillo era en parte el culpable de mis dolores físicos, entre los golpes en la noche y todo el juego con mis sobrinos me había sobre excedido y tengo que cuidarme, sé que siempre debo traerlo, pero por mi tozudez lo dejo.
-Buen día familia.
-Despertaste príncipe azul.
-También te q