-Thomas -
-Ujum...
El carraspeo de mi papá nos sacó de nuestra burbuja y mierda, me habría gustado estar en mí, perdón nuestro penthouse ahora, pero mi familia había secuestrado a mi mujer y a mi hijo y quién era yo para impedirlo, también estaba feliz por eso. Nos levantamos como resorte del sofá y mientras mi gatita huraña se arreglaba el pelo, yo me arreglaba el pantalón o más bien la carpa de circo que tenía.
-Perdón la interrupción, pero ya está lista la cena y agradezcan que vine yo y n