Capítulo 63 ¡Me voy a tranquilizar cuando lo vea!
La luz natural que se filtraba por la ventana iluminaba el salón de la casa familiar de los Dorantes. La risa sarcástica de Luis Dorantes de pie frente a la ventana observando repetitivamente el video donde golpeaban a Diego era incontenible, solo se detuvo cuando escucho que alguien venía.
Cuando entraron Isabela y Sabrina, con cara de mal humor, ni siquiera pensó en preguntarles nada, estaba cansado de sus ofensas.
— ¿Qué haces aquí, muchac