Capítulo 64 ¡En el futuro te llamaré tonto!
En la sala de emergencia, la atmosfera se sentía tensa. Manuela nunca se habría imaginado esta escena. Diego estaba sentado en una camilla y un personal asistencial le curaba las heridas, cerca de el en distintas camillas estaban sus dos guardaespaldas de confianza un poco menos lastimados.
Al verlo todo golpeado, el corazón de Manuela se conmovió, aún estaba abrumada por la incredulidad. Para complacer, Elías había venido en una silla de ruedas, pero