Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo 2
“ Bajo su control " El lugar no parecía una presión y eso lo hacía peor las puertas de acero se cerraron detrás de mí sin un solo ruido metálico, como si estuviera diseñado para no recordar que se cerraba el interior era inquietante un toque de moderno con una mezcla de antigüedad pantallas apagadas junto a muros de piedra, luces led bajas incrustadas símbolos grabados en piedra que no conocía sentí el aire pesado en los pulmones — No cruces ninguna puerta sin mi permiso — dijo Kael a mi espalda — algunas no perdona errores Me gire lentamente estaba más cerca ahora, sin el bosque de por medio su presencia era abrumadora, no levantaba la voz no necesitaba hacerlo todo en el gritaba de control de uno que se ejercía a diario para no romper cosas — planeas encerrarme — pregunté — planeo mantenerte con vida — respondió — si quisiera encerrarte creeme que ya lo estarías — sabes eso no me tranquiliza Sus labios de curvaron para formar una sonrisa peligrosa, disfrazando una advertencia — No debería tranquilizarte Comenzó a caminar un poco más y por instinto yo retrocedí hasta chocar con una mesa de metal, Kael se detuvo a unos pocos centímetros sus ojos descendieron a mis labios, a mi cuello y mi respiración comenzó acelerarse — sabes que puedo olerte y escuchar el ritmo de tu corazón — sonríe — estás reaccionando — ¿ A qué ? — A mi, a la luna — respiro profundo — no se que crees que soy; pero créeme amigo te equivocas yo no pertenezco aquí Kael cambió por completo la mirada dulce y cargada de deseo de despareció, su mirada se endureció eran como olas golpean furiosas la orilla — Eso no lo decides tu — ¿ Entonces quien ? — ella — responde girando la mirada a una pequeña ventana donde la luna es totalmente visible — sin sabes que es solo un satélite natural NO TIENE VIDA PROPIA — pronto lo entenderás ella es la que elige Kael se acercó un poco mas, pude sentir su calor. Su aroma a bosque,acero y algo salvaje que me hacía arder la piel — ¿ Qué me has hecho ? — Yo nada, Ariadna fuiste elegida marcada por la luna ahora tienes un destino que seguir — Estás loco Fue lo último que alcancé a decir, el calor en mi piel aumento sentía como ardía por dentro era como estar directo al fuego sentir que algo que no pertenece a ti No existen, esa fue la única idea a la que me aferre cuanto el aullido volvió a cruzar las paredes, no monstruo, no hombres lobos, no lunas que eligen, solo es estres, cansancio, sugestión, mi mente buscaba sentido a todo esto dónde lo había — No existen — respondí en voz baja, sentada en el borde de la cama — No pueden existir La habitación seguía intacta, piedra fría, luz blanca tecnología silenciosa nada sobrenatural, nada que formará las historias absurdas que Kael insinuaba con cada palabras a media, me levanté y busqué un espejo necesito verme anclarme a algo real o me volveré loca En cuanto me mire mi reflejo estaba pálido, ojeroso con los ojos demasiado brillantes, normal humano, vivo no había colmillos, ni marcas, ni señales que pueda explicarse con miedo — ves — me dije — estás bien La puerta se abrió sin ruido — No — dije de inmediato girandome — no empieces Kael se detuvo en el umbral su expresión era tensa; pero no sorprendida como si hubiera esperado está reacción — Te escuché — respondió — entiendo la negación — No entiendes nada — repliqué — estoy atrapada en una base privada, en medio de la nada con gente armada y tú juegas con símbolos, amenazas , eso no te convierte en algo sobrenatural — No estoy jugando Ariadna — ¡ Claro que si ! — reí con una risa rasposa, de duda — “ la luna elige “ “ Mi lobo " " territorio alfa “ ¿que sigue?¿ Un ritual con velas ? Di un paso hacia el más valiente de lo que me sentía — dime la verdad — exigí — ¿ Es una secta ? ¿ Un experimento ? ¿ Un juego de poder para asustar a los intrusos ? — si fuera eso — dijo — ya te hubiera soltado — ¿Entonces soy tu prisionera ? se acercó un poco más como midiendo la distancia, como si acercarse a mi fuera peligroso — no puedo — mejor dime qué no quieres — no es lo mismo El calor volvió ese pulso extraño bajo la piel, ese latido que no obedece a la lógica, me crucé de brazos para no templar — no creo en monstruo — dije — creo en hombres que mienten para controlar — yo creo que sientes, solo no puedes aceptar — ¿ Sentir que ? Kael dudo, lo vi un parpadeo mínimo, una grieta — Que el mundo no es tan pequeño como te dijeron De nuevo un aullido esta vez no vino del bosque, sino desde dentro del lugar — ¿ Qué fue eso ? — pregunté — una advertencia — respondió — para mí No respondió, era su forma de enseñanza sino decidía quedarme conocer más allá que la poca información que me daba sería un completo error — No me mires como si fuera una bomba — le exigí — no soy una maldición y mucho menos una señal Kael me sostuvo la mirada fría e intensa — Eso es lo que quieren que creas hasta que sea demasiado tarde — ¡ Basta ! — susurré — no voy aceptar una locura solo porque me la digas con voz grave — Es mejor que la aceptes antes de que los cambios, sean irreparable Se giró para irse, no pensaba detenerlo está broma está fuera de control hombres lobos, luna, un destino que cruel juego tenía en mente este hombre, me aferre a la negación como quien se aferra a un barandal flojo para no caer, no se cuando me dormí; pero desperté con la sensación incómoda de haber sido observada toda la noche






