capitulo
Despertar como Guardiana no trae paz.
Trae cuentas pendientes.
La ciudad sigue funcionando como si nada hubiera pasado: cafeterías abriendo, luces de oficinas encendiéndose, gente mirando pantallas sin saber que el equilibrio acaba de inclinarse. Yo lo siento en cada respiración. Los hilos están tensos. Demasiado.
Kael no se separa de mí. No por control. Por elección. Lykan camina bajo su piel, atento, evaluando amenazas que aún no tienen nombre.
— Te están buscando — dice D