capitulo...
— No es irme…
Respiró con dificultad.
— Es… dejar espacio.
El Depredador estaba empujando otra vez.
Otra parte de él estaba a punto de desaparecer.
Lo sentí.
Lo supe.
No había tiempo.
Tomé su rostro con más fuerza.
— Escúchame.
Sus ojos apenas se mantuvieron en mí.
— Eres Kael.
— Alfa.
— Terco.
— Idiota.
Una pequeña sonrisa apareció.
Débil.
Pero real.
— Proteges incluso cuando te rompe.
Mi voz tembló.
— Y me elegiste…
El vínculo vibró.
— Siempre.
Sus ojos se abrieron un poco más.
L