Sienna cedió y siguió a Axel al ala Gamma. El lugar era espacioso y cálido, lo que de inmediato le recordó a la mansión alfa de Malva. El recuerdo de su tío Santiago le vino a la mente; sabía que si él estuviera cerca, iría directo a buscarlo. Aunque el poder de Santiago no se comparaba con el del rey lycan, la defendería sin importarle nada.
Axel se detuvo frente a una habitación y abrió la puerta.
—Puede quedarse aquí, Luna. Nadie la molestará.
Sienna entró y se sentó en la cama, acomodándose