Kaerys estaba en la recámara, lista para dormir, aunque dudaba que pudiera hacerlo; seguía emocionada por haber atendido el parto de la Reina Luna. Además, era la primera vez que veía a un cachorro varón, pues entre las nytharas normalmente nacían hembras.
La puerta se abrió de golpe, haciéndola dar un brinco en su lugar antes de que su mirada se cruzara con la de Axel.
—¿Qué haces aquí? —preguntó él, recorriéndola con la vista. Ella vestía solo un camisón de seda transparente que resaltaba sus