Aristides
Que el bosque la ayude y la salve.
Que el Bosque Blanco le dé protección.
Que la tierra, las hojas y las raíces lleguen hasta ella y le den lo que necesita.
Sentía que me moría por dentro. Ajax, mi lobo, era de pocas palabras, pero ahora se había retirado a un rincón oscuro de mi mente para llorar en silencio.
Éramos guerreros. Herejes. Era lo único que conocíamos. Pero desde hacía ya un par de años nos habíamos relacionado con otras manadas. Había visto Ciudad Ónix desde lejos y ahor