Nora
Pasamos toda esa madrugada atentas a Agata. Con el Duque revisamos toda la información; yo no era experta en aquello, pero creía que ellos habían hecho todo lo que se podía.
—Tienes que descansar, guerrero.
—Me quedaré con ella, no la dejaré ni un minuto sola —contestó Aristides—. Vaya a descansar, doctora… y gracias. Gracias por salvarla. También a usted, Duque Vampiro.
—Revisaré más. Fabrizio vendrá pronto —contestó el vampiro, dejándolos solos.
Caminé tomada del brazo con Julieta. Había