POV: Aurora
La Ciudadela de Obsidiana no estaba construida. Estaba tallada.
Era una herida negra en la ladera de la montaña, una fortaleza de piedra volcánica que parecía beberse la luz del sol. No había ventanas. No había balcones. Solo murallas lisas y brillantes que se alzaban cien metros hacia el cielo gris.
El coche se detuvo frente a las puertas monumentales.
—Bienvenidos al infierno —murmuró Kieran desde el asiento trasero.
Me apretó la mano. Su piel estaba caliente, pero su pulso iba rá