POV: Aurora
El mundo humano olía a fideos instantáneos y polvo acumulado.
Para cualquier otra persona, sería un olor deprimente. Para mí, era oxígeno puro.
Estaba sentada en el suelo del dormitorio de Lyric, con la espalda apoyada contra el marco de su cama y las rodillas pegadas al pecho. A mi alrededor, el caos habitual de su vida: libros de texto abiertos, ropa tirada, envoltorios de snacks.
Era un desastre. Era perfecto.
—Te ves horrible —dijo Lyric, entregándome una taza de té que humeaba