POV: Aurora
El motor del todoterreno se apagó.
El silencio que siguió no fue vacío. Fue denso. Pesado. Estaba cargado con todo lo que habíamos dicho en la cima de la montaña y, más peligrosamente, con todo lo que no habíamos dicho.
Estábamos aparcados en la entrada lateral de la mansión Silvercrest, lejos de los guardias, lejos de los ojos curiosos. La oscuridad del invierno nos envolvía, rota solo por el brillo tenue de las luces del tablero que se desvanecían lentamente.
No me moví. No busqué