POV: Aurora
El agua del grifo salía hirviendo.
El vapor empañaba el espejo del baño, convirtiendo mi reflejo en un fantasma gris sin rostro. Me frotaba las manos con el cepillo de uñas. Ras, ras, ras. La piel estaba roja, irritada, casi en carne viva.
Pero no se iba.
El olor.
Ese hedor dulce y empalagoso de la descomposición mágica. El aroma a medicina rancia y pulmones encharcados que se había pegado a mí en la enfermería de Silvercrest. No estaba en mi piel. Estaba debajo.
Estaba en mi sangre.
Cerré los ojos y vi a la niña de nuevo. Vi cómo el color volvía a sus mejillas cuando la toqué. Vi la esperanza en los ojos de Lucian.
Y luego vi la imagen superpuesta de esa misma niña convirtiéndose en ceniza porque yo había decidido irme a besar a mi hermanastro al bosque.
—Asesina —le susurré al espejo empañado.
Cerré el grifo con un movimiento violento.
Salí del baño, envolviéndome en una toalla como si fuera una armadura. Mi habitación estaba oscura, solo iluminada por el resplandor de l