POV: Aurora
El mundo era una mancha de colores borrosos y un olor a invierno que me drogaba los sentidos.
Lucian me arrastraba hacia la salida. No con violencia, sino con la firmeza de quien lleva un tesoro recién descubierto a su cámara acorazada. Su mano en mi cintura era un hierro candente que enviaba ondas de placer y sumisión directamente a mi cerebro reptiliano.
MÍO. MÍO. MÍO.
Su lobo cantaba en mi sangre. Y mi loba, traicionera y estúpida, le respondía con un coro de adoración.
Estábamos