POV: Aurora
Las puertas dobles se abrieron con un gemido de bisagras pesadas.
Y el mundo se inclinó.
No fue una metáfora. Tuve que agarrarme del brazo de Dante para no tropezar, porque el suelo bajo mis pies parecía haberse convertido en la cubierta de un barco en medio de un huracán.
El gran salón de baile del castillo no era solo una habitación. Era una galaxia. Candelabros de cristal que goteaban luz sobre cientos de lobos vestidos con sus mejores pieles de cordero. Música de violines que intentaba suavizar el aire cargado de testosterona. Risas que sonaban como cristales rotos.
Pero yo no oía la música.
Solo oía un zumbido.
Un sonido blanco, estático, que subía de volumen con cada paso que daba hacia el interior.
BUM. BUM. BUM.
No era mi corazón. Era el sonido del universo reordenándose.
—Mantente cerca —murmuró Dante. Su agarre en mi brazo era doloroso, posesivo. Él también lo sentía. No el vínculo, sino la tensión. La amenaza.
Marcus avanzó como un rompehielos, partiendo la mult