POV: Aurora
El hierro del medallón estaba frío contra mi piel, pero quemaba mi conciencia.
Me senté en la cabecera de la mesa. El asiento era de madera dura, sin cojines, diseñado para mantener al ocupante alerta. Frente a mí, los rostros de la nueva alianza —Alfas curtidos, Matriarcas brujas, líderes híbridos con cicatrices— me miraban con una mezcla de esperanza y terror.
Había aceptado el título.
Alta Luna.
Sonaba poético. Sonaba a cuentos de hadas. Pero yo sabía lo que realmente significaba