POV: Aurora
Un trono de tres patas no cojea.
Esa era la teoría. La práctica, sin embargo, requería definir exactamente qué pierna soportaba qué peso.
Habíamos pasado la mañana en el despacho privado anexo al Gran Salón. Ya no era el despacho oscuro y opresivo de Valerius. Habíamos abierto las cortinas, dejando que la luz del sol de la montaña entrara a raudales, iluminando los mapas, los decretos y la cuna de viaje donde Aria jugaba con un sonajero de hielo que su padre le había hecho.
Estábamo