POV: Aurora
El amanecer no era dorado. Era del color de un hematoma.
Morado, gris y amarillo enfermo. Las nubes bajas rozaban las cimas de las montañas que rodeaban la Ciudadela, ocultando los picos donde sabía, sabía con una certeza que me helaba la sangre, que los francotiradores de Valerius nos esperaban.
Estábamos en la base del paso, organizando la formación de ataque.
Kieran estaba dando órdenes al escuadrón de vanguardia.
—Quiero escudos arriba —decía, ajustándose los guantes tácticos—.