POV: Aurora
El silencio después de una explosión mágica no es paz. Es sordera.
Mis oídos zumbaban con un pitido agudo, persistente, que enmascaraba el mundo exterior. Estaba de rodillas, jadeando, con las manos apoyadas en el suelo de hormigón que todavía humeaba. Mi piel se sentía eléctrica, erizada, como si acabara de lamer una batería de coche.
—... rora! ¡Aurora!
El sonido volvió de golpe.
Sentí manos sobre mí. Manos calientes. Manos frías.
Abrí los ojos.
Kieran estaba frente a mí, con la c