POV: Aurora
El papel era viejo. Amarillento. Quebradizo.
Olía a humedad y a tiempo muerto.
Estábamos en la vieja estación de guardabosques que Kieran había preparado como refugio. El generador zumbaba en el exterior, un bzzzz constante y monótono que competía con el sonido de la lluvia golpeando el techo de chapa.
Lucian estaba pegando fotos en la pared de madera, creando un mapa visual de la carnicería del laboratorio. Kieran limpiaba sus armas sobre la mesa de la cocina, el olor a aceite y metal llenando el aire.
Yo tenía la caja de mi padre.
Había leído los informes. Había visto las estadísticas. Pero faltaba algo. Faltaba el nombre del verdugo.
—Tiene que estar aquí —murmuré, pasando las páginas de un libro de registro encuadernado en cuero negro.
Mis dedos estaban manchados de polvo gris.
—Quizás usaron un seudónimo —dijo Lucian, sin girarse—. El Consejo no suele dejar huellas dactilares en sus crímenes.
—Mi padre no era estúpido. Si robó estos archivos, es porque contenían la pr