Su instinto lo impulsó a correr de inmediato hacia Alessia. Apenas había dado un paso cuando un sollozo cada vez más fuerte lo detuvo.
"Lorenzo..."
Isabella se aferró a la manga de su camisa con ambas manos. Todo su cuerpo temblaba como si acabara de vivir algo realmente aterrador.
"Yo... tengo mucho miedo...", sollozó. "Mi vientre... me duele el vientre, Lorenzo..."
Lorenzo giró de inmediato hacia ella, presa del pánico.
"Isabella, tranquilízate."
La mujer lo abrazó con más fuerza por la cintu