Viviana dio un paso al frente con el rostro desbordado de ira y señaló el vestido dañado.
"Fuiste tú, ¿verdad?", la acusó.
Alessia negó una y otra vez con la cabeza.
"No. Es cierto que lo toqué, pero no lo dañé."
Sin embargo, sus palabras se perdieron entre el murmullo creciente de la multitud. Todos parecían haberla declarado culpable sin la más mínima prueba.
Isabella se cubrió la boca con ambas manos y abrió los ojos de par en par, como si no pudiera creer lo que acababa de suceder.
Su rostr