Elara
Me alejo de él sin mirar atrás, y siento como si me desgarrara la piel.
Mis pies me llevan por el pasillo solo por instinto, pero mi mente estaba muy lejos.
Cada paso resuena demasiado fuerte, como si la mansión misma supiera que algo se ha fracturado sin remedio.
Mantengo la barbilla en alto, los hombros rectos, aunque todo dentro de mí tiembla, no corro. Correr significaría debilidad, y he sangrado demasiado como para permitirme eso otra vez.
Enseguida, me abro paso entre las habitacion