Una vez más, el silencio llena el espacio entre nosotros.
El viento aullaba suavemente en la cresta.
Miré hacia las ciudades lejanas que brillaban en el horizonte.
Miles de vidas, y ella las quiere en casa.
Entonces la miré. "Lo planeaste tú", dije en voz baja.
No era una pregunta y Lysera no lo negó.
"Tenía que asegurarme de que me ayudarías porque no puedo hacer esto sola".
La honestidad en su voz, de alguna manera, lo empeoró.
"Me atrapaste", dije.
"Te di una opción".
Volví a reír, negando c