Pero en cambio, era una tenue distancia, como si los olores estuvieran apagados.
Sentí una opresión en el pecho.
¿Primero mis músculos, ahora mi olfato?
¿Qué demonios está pasando?
El claro debería estar repleto de diversos olores… como ceniza, hierbas, vegetación podrida o musgo húmedo.
Intentando no entrar en pánico, cerré los ojos, concentrándome en mi interior, buscando a mi lobo.
Estaba allí.
Pero lo sentía… más lejos.
También apagado, igual que mi olfato. Como si mi lobo se estuviera esco