Orión
“Creí que habías dicho que estaba mejorando, ¿por qué no ha abierto los ojos todavía?”, acusé a Byrne, agarrando las manos de Elara entre las mías.
Han pasado más de 4 días y, bueno, su condición ha ido mejorando y sus constantes vitales se han estabilizado cada día que pasa; aún no ha mostrado signos de consciencia.
A estas alturas, ¿quién sabe cuándo despertará?
Empiezo a sospechar que Byrne no tenía ni idea de todas las capacidades de la planta que le inyectó y que ahora la está afecta