Estando en la empresa, Helena buscó a Nicolás por todos lados. Le habían dicho que estaba en un pasillo en específico, pero no fue así.
Decidió ir directo a su oficina, ya tenía más derechos de abrir la puerta sin tocar. Y así lo hizo. Bueno, estuvo a punto.
Amanda Moreno salió de la oficina de Nicolás y pasó por su lado con una sonrisa cínica que le erizó cada vello del cuerpo. Helena se quedó quieta, sintiendo cómo esa mirada la atravesaba con una mezcla de desafío y superioridad.
No nece