—Thiago me acaba de invitar al parque de diversiones… —soltó Emma, mirando su celular.
—¿Aceptaste? —preguntó Nicole, mientras dibujaba unos bocetos.
—¡Todavía no! Digo, ¿qué es lo que planea? —se mordió una uña, sin dejar de releer el mensaje como si tuviera algo oculto.
—Mi primo no es una mala persona, Emma —resopló su amiga—. Deberías olvidar a Noah y salir con él para despejar la mente como te sugirió. Mira el lado bueno, tienes un nuevo amigo.
Emma dejó caer la frente sobre el escritorio con un suspiro largo. Sentía la invitación de Thiago como una pequeña bomba de tiempo
Un cosquilleo tonto en el estómago que no quería reconocer. Emma cerró los ojos un momento. ¿Y si Thiago quería ir más allá con ella? ¿Y sí…?
—No seas ridícula —murmuró, dándose un golpecito en la frente con los nudillos.
—¿Qué dijiste?
—¡Nada! Tienes razón, amiga —se mordió el labio—. Es que no quiero estar sola con Thiago. ¡Será como una cita! Y sabes muy bien que no estoy lista para tener citas desp