—Thiago me acaba de invitar al parque de diversiones… —soltó Emma, mirando su celular.
—¿Aceptaste? —preguntó Nicole, mientras dibujaba unos bocetos.
—¡Todavía no! Digo, ¿qué es lo que planea? —se mordió una uña, sin dejar de releer el mensaje como si tuviera algo oculto.
—Mi primo no es una mala persona, Emma —resopló su amiga—. Deberías olvidar a Noah y salir con él para despejar la mente como te sugirió. Mira el lado bueno, tienes un nuevo amigo.
Emma dejó caer la frente sobre el escritor