—Hay un hombre extraño en mi oficina diciendo que lo asignaste como mi asistente —Helena fue al grano—. Quiero que sepas que no necesito ningún asistente. La compañía mientras trabajo me resulta un tanto… incómoda.
Nicolás alzó una ceja y se acomodó en la silla. Él contrató a Maikol porque el pobre necesitaba un trabajo urgente, y aprovechó la oportunidad de que Helena no tenía ningún asistente.
Le serviría para tener un círculo social más amplio. Nicolás había notado la falta de amistades qu