Helena se estaba terminando de arreglar frente al espejo, ajustando con cuidado los últimos mechones de su cabello. La blusa que había elegido le daba un aire suave, y el perfume recién aplicado flotaba en el ambiente, era un poco fuerte para su gusto.
Esa noche iba a cenar con Nicolás, y aunque no lo admitiera en voz alta, sentía mariposas revoloteando con insistencia en su estómago como si fuera la primera cita.
Justo cuando se inclinó para ponerse los aretes, su celular vibró sobre la mes