Helena empujó la puerta con suavidad, seguida por Nicolás, mientras todo lo ocurrido invadía sus pensamientos.
Sarai estaba en la sala, recostada en el sofá, absorta en la televisión. El volumen estaba bajo, por lo que los escuchó llegar.
—Hola —dijo, sin apartar la vista de la pantalla.
Helena respondió con un gesto leve, dejando las llaves sobre la mesa. Nicolás se quedó de pie, como si no supiera si quedarse o irse a su departamento.
Sarai los miró de reojo al notar la tensión en su hi