El holograma de Lilith desapareció, pero los drones no.
Descendieron como moscas sobre un cadáver.
—¡Proteged a la Reina! —gritó Rafael, rugiendo.
Pero no vinieron a por mí.
Lanzaron redes electrificadas. Redes de malla de titanio diseñadas para contener bestias.
Cayeron sobre Víctor.
—¡Ah! —gritó el Beta cuando la electricidad lo golpeó.
—¡Víctor! —me lancé hacia él, pero un campo de fuerza invisible me repelió.
—No te queremos a ti, bruja —dijo una voz metálica desde uno de los drones—. Quere