Gregorio caminaba con pasos rápidos y ansiosos, llevando a Melissa de la mano, atravesando la multitud que los miraba y susurraba sobre lo hermosa pareja que formaban.
Los pasos de ambos resonaron por la mansión en cuanto entraron, y pronto la puerta se cerró, y antes siquiera de poder ver dónde estaba, Melissa sintió los brazos de Gregorio envolviéndola en un abrazo que expresaba toda la nostalgia y la falta que él había sentido por ella.
Melissa correspondió de inmediato al abrazo, rodeando c