–Ella es muy atractiva– comentó uno de los jóvenes herederos.
–Sí, pero no parece muy joven, ¿verdad? Debería estar en nuestro grupo, disfrutando la vida y haciendo cosas de jóvenes. Y no prometida y a punto de casarse con un hombre que seguramente la tratará como un canario dorado y la mantendrá encerrada en una mansión como un bello trofeo que solo sale de casa para ser exhibido– añadió el otro.
–Ese nombre me resulta familiar. Heeler.–
–Es verdad, creo que he escuchado ese nombre en algún lu