–Señor.– Miguel llamó al jefe por tercera vez en la sala donde estaban teniendo una reunión con los directores de la empresa.
Alexander volvió en sí y miró a los demás sentados en la mesa que lo observaban.
–¿Debo repetir?– preguntó el hombre de pie que presentaba el informe de su departamento.
–No es necesario. Tengo una reunión con el presidente ahora, continuaremos la reunión mañana, con permiso.– Alexander se levantó y salió de la sala con Miguel, dejando a todos confundidos, ya que él siem